Hola Victoria, pasaba por acá y debo decir que de acuerdo a tu perfil pareces una persona interesane. No conozco much el gotico, pero me gustaria conocer más. Aquí te dejo el inmortal poema del cuervo de Poe. Chao, cuidate. http://lagrimasdelahija.blogspot.com/2008/10/el-cuervo-esto-es-poesia.html
Hola primis, pasaba por tu perfil para decirte q te quiero mucho, y extraño mucho las loqueras q haciamos a veces en las noches,jejeje y espero q te vaya super bn en la U, y bueno eso era todo. ...Chao..Te Cuidas...BESOS...
...Hola primita linda y hermosa, ...Te quiero decir que te quiero mucho, ...Aún así con tu locura extraña, ...Pero TE QUIERO MUUUUUUUCHOTOTOTE... ...UN BESO...MUAMUAMUA...
hola victoria soy liss... sabes me e quedado pensando porq sera que me mandas coimentarios a mi hi5 si nisiquiera me conoces... no te preocupes no pienso mal.. sim plemente es unam incognita... si podes responde oki cuidate
Hace de esto ya muchos, muchos años, cuando en un reino junto al mar viví, vivía allí una virgen que os evoco por el nombre de Annabel Lee; y era su único sueño verse siempre por mí adorada y adorarme a mí.
Niños éramos ambos, en el reino junto al mar; nos quisimos allí con amor que era amor de los amores, yo con mi Annabel Lee; con amor que los ángeles del cielo envidiaban a ella cuanto a mí.
Y por eso, hace mucho, en aquel reino, en el reino ante el mar, ¡triste de mí!, desde una nube sopló un viento, helando para siempre a mi hermosa Annabel Lee Y parientes ilustres la llevaron lejos, lejos de mí; en el reino ante el mar se la llevaron hasta una tumba a sepultarla allí.
¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-, llegaron a envidiarnos, a ella, a mí. Y no más que por eso -todos, todos en el reino, ante el mar, sábenlo así-, sopló viento nocturno, de una nube, robándome por siempre a Annabel Lee.
Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos, más grandes que ella fue, que nunca fui; y ni próceres ángeles del cielo ni demonios que el mar prospere en sí, separarán jamás mi alma del alma de la radiante Annabel Lee.
Pues la luna ascendente, dulcemente, tráeme sueños de Annabel Lee; como estrellas tranquilas las pupilas me sonríen de Annabel Lee; y reposo, en la noche embellecida, con mi siempre querida, con mi vida; con mi esposa radiante Annabel Lee en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.